ARBITROS DE TALLA INTERNACIONAL
NUEVE QUINCE TLAXCALA
Con la meta de dirigir la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA en Nueva
Zelanda el próximo 20 de junio, en el estadio North Harbour de Auckland,
los árbitros César Arturo Ramos Palazuelos, Alberto Morín Méndez y
Miguel Ángel Hernández Paredes, salieron este jueves del Aeropuerto
Internacional de la Ciudad de México.
“La única razón por la que el equipo arbitral mexicano quedaría
fuera, será porque la Selección Mexicana disputara la final”, expresó en
breve entrevista a este medio de comunicación Miguel Ángel Hernández,
originario del estado de Puebla.
Minutos antes de abordar el avión –en un viaje de 19 horas hasta el
Pacífico Sur- el asistente internacional comentó vía telefónica que los
tres acuden motivados por el exmundialista Edgardo Codesal Méndez.
Con gafete de FIFA desde hace año y medio, el silbante que forma
parte de la Delegación de Árbitros de Puebla manifestó que “seguramente
pasaré mi cumpleaños (es el 18 de junio) en Nueva Zelanda, ese será el
resultado más grande en mi carrera deportiva como árbitro”.
De 38 años, rememoró que decidió ser árbitro para ayudar a su señor
padre don Álvaro Hernández Camacho quien como obrero en una empresa
transnacional le dio estudios hasta que se pensionó.
“Una vez mi padre me llevó a trabajar a la empresa, era un jovencito y
vi que cargaba varias cajas con refresco de jarritos, intenté levantar
una y no pude, desde entonces dije que mejor iría a la escuela”, comentó
el ingeniero en computación mientras realiza uno de los últimos
entrenamientos en el Club Alfa de la ciudad de Puebla.
El pasado martes, Miguel Hernández fue despedido con un desayuno por
sus compañeros de la Delegación de Puebla que coordina Raymundo Sánchez
Villadoble.
“Mis compañeros de la delegación vienen trabajando muy fuerte, sin
desmayar, contamos con un gran instructor como es delegado y, por eso
les aconsejo que ésta es la mejor profesión que existe”, destacó.
Hernández Paredes quien recientemente visitó el Colegio de Árbitros
de Tlaxcala que preside Adrián Solís, expresó que “mi madre (Emilia
Paredes) está muy contenta del nombramiento que recibí para acudir a
este mi primer mundial, les dije a mis padres que haremos nuestro máximo
esfuerzo para dirigir la final”.
El silbante quien participó en el juego de ida Santos contra Tigres
del futbol mexicano antes de partir a la cita mundialista admitió que
dejar a su familia durante 30 días, es otro de los sacrificios que tiene
que
pagar
.
“Claro que hay nostalgia por parte de mi esposa Maricruz Guzmán
Hernández y de mis hijos José Miguel de tres años y Fanny que apenas va a
cumplir uno, pero se entiende que es para el bienestar de ellos”,
concluyó.
El equipo de árbitros que representa a México participará en la justa
mundialista en la que una de las 24 selecciones nacionales será el
campeón, evento programado del 30 de mayo al 20 de junio, día en que
tendrán lugar los partidos por el tercer lugar y la final.